Frenar es reorientar esa energía compulsiva a nivel alimentario hacia otras posibilidades.
Esa energía que proyecto compulsivamente en el comer, la reoriento hacia algo distinto, por ejemplo, escribir lo que siento, danzar y expresar algo de lo que me pasa al compás de la música, llamar a alguien de confianza para contarle lo que me pasa. etc. Crear algo distinto a partir de lo que me pasa, liberarlo.
Dejar de ponerte calificativos invalidantes es clave, para restablecerte de tu problema alimentario.
Ser consciente que no es «malo» querer seguir comiendo de más, lo que sí es importante es asumir que es perjudicial para la salud, y nos dañan las consecuencias que esto nos acarrea.
¿Si te sustraes de los calificativos «¿hice las cosas bien o mal?» y le pones más acento en tu accionar? ¿Qué hago aquí y ahora con este impulso?
El argumento es una manera inconsciente de anclarse en el síntoma alimentario

